
No, no y no. No me entra en la cabeza. Ya es bastante duro tener que arreglarse para ir a trabajar, tener que arreglarse para salir por ahí, tener que arreglarse cuando vienen visitas a casa... Pero ¿¿¿también hay que arreglarse para ir al gimnasio??? Oh my God... Eso ya es mu fuerte, demasiao pa mi body. ¿Cómo me voy a conjuntar, si la camiseta amarilla de "Grúas Manolo" no me pega con nada...?
Es que la gente mucho hablar de reciclaje, pero a la hora de la verdad no se implican en la verdadera sostenibilidad del medio ambiente...
Yo, en mi particular cruzada por la reutilización de todo objeto viviente, tengo perfectamente establecido el ciclo de vida que toda camiseta debería tener, a saber: primero, tras una fructífera andadura previa mientras eran nuevas y te gustaba lucirlas en todo su esplendor, las camisetas viejas se quedan en la fase 1 para hacer deporte, en la fase 2 para cuando nos da por pintar el pasillo, en la fase 3 para cuando decides ir a la Tomatina de Buñol (algún día os contaré esto...) y en la fase 4 o terminal, para hacer trapos. Pues bien, no os lo vais a creer, pero en mi gimnasio he descubierto que hay gente que ¡se compra ropa específicamente para ir a sudarla! Molt fort. Y os sorprendería saber que además ¡ya no se usa chándal! Hoy en día se embuten en estilosas camisetitas de lycra (marcando pectorales/pezones), y minúsculos pantaloncicos que en ocasiones incluso dejan al viento los cachetes, y que (ATENCIÓN: este comentario puede herir sensibilidades, mis disculpas) te dejan lo que viene siendo el tema "a dos aguas", o como dice mi amiga Anamá "pantalones de sordomuda", por lo de leerse los labios y eso... (aaayyy, mierda, creo que me van a censurar el blog... perdón, perdón, en el próximo post hablaré de Nietzsche y vuelvo a subir el listón, jejeje...).
Pero si hay algo que verdaderamente me ha marcado, más allá de las tendencias en la vestimenta del gimnasio, ha sido el hecho de comprobar que ¡hay muchachas que se maquillan!, y que... tatatachán... ¡no sudan cuando hacen ejercicio! ¿Pero de qué material están hechas esas chicas, por diorr? Si yo cuando voy maquillada y me agacho a recoger algo se me queda el rimmel que parezco un mapache!!!! Alucinante, ché, ni sudan ni se despeinan; y no es ni una ni dos, que he visto ya unas cuantas muchachas de esta peculiar raza... ¿Estarán colonizándonos estas extrañas cyborgs? No lo sé, pero yo por si acaso me mantendré alerta con mi cara lavá, mi sudor, mi coleta en todo lo alto, y mi camiseta amarilla de "Grúas Manolo", porque quién sabe cuándo lanzarán su ataque a Sión estas perversas agentes Smith...
Ya están aquiiiií...





